¿PP y PSE caminan juntos hacia el altar? El pacto PPSOE podría estar cada vez más cerca

El pasado lunes, 20 de junio, el PSE de Barakaldo comenzó una serie de contactos con el resto de partidos con representación en el Ayuntamiento. El objetivo es, según los socialistas, tratar de conseguir un acuerdo que dé “estabilidad” para el Gobierno municipal durante la legislatura.

El orden seguido para llevar a cabo los encuentros fue de menor a mayor, o lo que es lo mismo, primero IU, y en último lugar el PNV, pasando por Bildu y el PP. Lo cierto es que poco o nada ha transcurrido de las reuniones a las que acudieron el portavoz del PSE de Barakaldo y otros dos miembros de la ejecutiva socialista fabril. Sí ha transcendido la imagen de debilidad ofrecida por el equipo que actualmente gobierna el Ayuntamiento de Barakaldo, que debido a los desastrosos resultados electorales se ve obligado a buscar compañero de viaje en la legislatura recién iniciada.

A tenor de los movimientos realizados queda en evidencia que el PSE tiene prisa por oficializar, cuanto antes, el pacto que le lleve hasta 2015 al frente de la Alcaldía. A lo largo de esta mañana han visitado el Ayuntamiento de Barakaldo el Secretario de Organización del PSE de Bizkaia, Iñaki Egaña, así como la portavoz del PP de Bizkaia, Esther Martínez. Los comentarios al respecto han sido claros por parte de algunos funcionarios y trabajadores municipales: “¡Están cerrando el pacto!”.

De producirse este acuerdo, nada disparatado si tenemos en cuenta que Tontxu sigue siendo Alcalde gracias al PP de Barakaldo, los barakaldeses tendríamos que soportar el pacto PPSOE, que en estos momentos sustenta a Patxi López en la Lehendakaritza. Para algunos puede suponer un drama, otros constarán que el aviso del pacto realizado durante la campaña por la candidata del PNV, Amaia del Campo, no era un brindis al sol. Lo cierto es que este pacto ya lo conocimos los barakaldeses durante los años 2004-2007. La conclusión de aquel período: la subida indiscriminada de un 500% del impuesto de la plusvalía ordenada por el PP y apoyada por el PSE, que afectó a más de 2.500 familias barakaldesas… O la denuncia interpuesta recientemente por la izquierda abertzale contra Tontxu y otros concejales del PSE y del PP por un presunto delito de prevaricación relacionada con la forma en que se adjudicaron las viviendas de La Siebe.

Lo cierto es que el partido “elegido” o que se deje elegir para compartir gobierno con Tontxu y los suyos puede estar metiéndose en un laberinto sin salida que le puede reportar más prejuicios que beneficios. La situación económica del Ayuntamiento es calamitosa. Las cuentas no dan y el PSE, junto con el partido que le acompañe en este viaje, se van a ver obligados a subir los impuestos de los barakaldeses o a recortar servicios o programas municipales. Ambas medidas nada “populares”.

En definitiva, los socialistas ofrecen un caramelo envenenado, ¿quién será el que decida comérselo con envoltorio y todo? Para Barakaldotarrok la cosa empieza a estar clara.

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En Navidad llega el turrón y Tontxu se va

Tontxu con la makila (foto de Barakaldo Digital)

Los resultados electorales del 22 de Mayo han dejado un difícil panorama para Tontxu y los socialistas barakaldeses. La pérdida de más de 6.000 votos por parte del PSE ha conllevado una merma de representación en el pleno, de 11 a 8 concejales, lo que les obliga a buscar un pacto urgente que les asegure la acción de gobierno en los próximos cuatro años. A parte de eso, los corros de las familias socialistas barakaldeses exigen responsabilidades por un pírrico resultado del que responsabilizan a Tontxu y su equipo.

El pasado sábado Tontxu volvió a ser reelegido alcalde, y según la portavoz jeltzale Amaia del Campo ha sido posible después de que ni PP, ni Bildu ni EB hayan respondido a las ansias de cambio planteadas por los barakaldeses. Es totalmente respetable la actitud de cada partido, y que cada fuerza política se haya votado a si misma, lo que no es de recibo es que algunos intenten tomar el pelo a las vecinas y vecinos.

El PP de Barakaldo, en boca de su portavoz Amaya Fernández, aseguró durante la campaña y después también que con sus votos no iba a aupar a Tontxu Rodríguez a la Alcaldía. La popular cumplió su palabra y no le votó durante el pleno de investidura,  pero aún así le aseguró la alcaldía al PSE, valiéndose para ello de la maniobra de votarse a si misma.

El PSE no puede gobernar en este nuevo escenario, por lo que tiene que buscar cuanto antes un acuerdo. En la última legislatura se valió de EB (lo que le ha pasado factura a la formación de izquierdas que ha perdido 1 de los 2 concejales con los que contaba). En esta ocasión esta fórmula no le va a servir, ya que ambas formaciones no suman los 13 concejales que garantizan la mayoría absoluta del Pleno.

Las cifras sí les dan a los socialistas si suman sus votos a los del PP. Algo que vendría a confirmar la estrategia frentista de populares y socialistas que ya mantienen desde el Gobierno vasco. De todas formas, en el caso de Barakaldo existe un problema y es que las relaciones personales entre el PP y el PSE de la localidad están rotas, gracias a la actitud maleducada y frentista que los socialistas han mantenido contra Amaya Fernández a la que han insultado y denigrado en público en numerosas ocasiones durante la pasada legislatura.

La solución a este entuerto es fácil: por una parte, la salida de Tontxu Rodríguez de Barakaldo, algo que el mismo mandatario socialista fija para las próximas navidades, vendría a allanar el abrupto camino de las actuales relaciones rotas. La otra alternativa es la imposición de un pacto con el PSE, por parte de la ejecutiva del PP a su partido en Barakaldo  (como ha sucedido con la elección de Tontxu Rodríguez, con la desautorización pública de Basagoiti a los deseos del PP barakaldes).

Barakaldo y nuestras vecinas y vecinos no se pueden permitir una situación de parón institucional. Son muchos los proyectos que se han de poner en marcha para que la ciudad siga en marcha y sobre todo es prioritario luchar contra el paro, que en estos momentos azota a cerca de 8.400 barakaldeses. Barakaldotarrok aseguró al día siguiente de las elecciones que Tontxu iba a volver a ser alcalde, en esta ocasión nos atrevemos a augurar, de nuevo, un pacto PP y PSE en Barakaldo. El cambio no ha sido posible y los vecinos tienen que saber quienes son los responsables no sólo de que Tontxu se mantenga en el poder sino del futuro acuerdo entre populares y socialistas.