Habemus Alcalde: Habemus Tontxu

Larga y tensa noche de resultados electorales. Los nervios se entremezclaban con las caras de ilusión y alegría de algunos y con las de angustia, miedo y agobio de otros. Mientras la candidatura de EAJ-PNV, con Amaia del Campo a la cabeza, disfrutaba eufórica en Sabin Etxea de los magníficos resultados obtenidos, las caras de Tontxu y los suyos eran un poema en el Hotel Domine de Bilbao, en donde ni siquiera la llegada de Isabel Muelas sirvió de consuelo para el malogrado candidato socialista barakaldes.

El 22 M va a pasar a la historia de los comicios electorales de Barakaldo. Frente al ascenso en votos de PNV Barakaldo (de 5 a 7 concejales), la debacle del PSE de Tontxu, que con su “particular” manera de “gobernar” el Ayuntamiento de Barakaldo desde la lejanía y la prepotencia, le han llevado a que su partido logre la cifra más baja de votos en unas municipales desde las elecciones de 1979.

Han sido dos formas diferentes de hacer política en los últimos cuatros años. Frente a la cercanía y la naturalidad de Amaia del Campo y su equipo, la “forma de hacer política de los 11 concejales del PSE”, ahora 8 tras el fracaso electoral de ayer.

En el camino, los otros partidos. Con un impresionante y esperable ascenso de Bildu en el Ayuntamiento con 4 ediles (aunque no tanto como había pronosticado la persona de confianza de Tontxu, que “según sus encuestas: el PSE se mantenía o incluso subía, Bildu subía a 5 y el PNV recibía un fuerte varapalo bajando de los cinco concejales”. En fin, que esta señora nos diga quienes les hacen las encuestas para no contratarles, porque no dan ni una). El PP también sube un concejal, supuestamente del voto español del PSE desencantado con la situación económica del país y que pide un cambio de ZP por Rajoi). EB pierde un concejal, previsible, teniendo en cuenta que han estado 4 años desaparecidos en el Ayuntamiento, y eso es algo que se paga. Del resto de fuerzas poco que decir: Aralar, con más voluntad que otra cosa y el PSyV, que de ellos solo se supo que pusieron un cartel con su candidata en la Herriko Plaza.

Ahora llegan los pactos, acuerdos, cambalaches… Pero tranquilos, según se oía hoy en el Ayuntamiento, la cosa ya está hecha. El PP acordará con el PSE porque “la cosa viene de arriba” y de esa forma Tontxu y los suyos se perpetuarán cuatro años más en el poder. De nada servirá el cansancio de los barakaldeses ni sus ganas de cambio. Atrás quedarán los desplantes y los insultos personales de los socialistas a la portavoz del PP, así como las promesas de ésta durante la campaña: “El voto al PP no servirá para aupar al candidato socialista a la Alcaldía“.

Está claro que PSE y PP coinciden en muchas cosas, entre ellas en la falta de palabra. Así lo demostró Patxi López cuado dijo que no pactaría con el PP y así lo hará Amaya Fernández con Tontxu. El “Todo por la patria” está asegurado en Barakaldo.

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Tontxu espera al primo de Zumosol

Mientras en municipios como Sestao o Basauri los socialistas ya han proclamado sus candidaturas, la opinión pública sigue pendiente del resultado del enfrentamiento de Tontxu Rodríguez y sus leales contra la asamblea barakaldesa.

Podría parecer que con el paso de los días los ánimos se habrían enfriado, pero lejos de ello la agrupación socialista barakaldesa asiste con tensa calma al desenlace del órdago lanzado por Tontxu contra la base social del partido.

Hasta ahora se había creído que la lista presentada por Tontxu no se había llegado a votar e incluso se llegó a creer que se había retirado en espera de la decisión de la ejecutiva de Bizkaia. Pero Barakaldotarrok ha podido saber por algunos afiliados socialistas molestos con la forma de actuar del alcalde, que la lista de Tontxu se votó hasta en dos ocasiones y que ambas ocasiones fue rechazada por la mayoría de la asamblea.

El enfrentamiento se produjo entre el ex alcalde Rodríguez Orrantia y Tontxu, cuando el primero protesto porque su sobrina había pasado del puesto 6 al 10, siendo su puesto ocupado por una de las personas inseparables de Tontxu, la concejala de Acción Social, Amaya Rojas.

Lejos de acatar la decisión de la mayoría, Tontxu hizo valer su poder para, cual niño enrabietado, pedir la ayuda del primo de Zumosol, es decir de Pastor y compañía.

La situación generada es muy peligrosa y los socialistas de Ezkerraldea conocen bien que este tipo de ultimátum pueden no acabar bien. Así ocurrió en su día en el vecino municipio de Sestao con Marcos Merino. Y por aquello de que la “Historia se repite” los sestaoarras han vuelto a incurrir en el mismo error que se ha saldado con la aparición del Partido Social y Vasco (PSyV).

Dentro del seno del socialismo las aguas bajan revueltas debido a la crisis económica y a las medidas antisociales que Zapatero ha tenido que poner en marcha a golpe de decreto. Tontxu y los suyos saben que no atraviesan sus mejores momentos de popularidad, tanto dentro como fuera del partido. Más de 500 personas mayores coreando la pasada semana frente al Ayuntamiento que no le van a votar es una prueba de ello. Por eso, muchos ojos están atentos para ver qué ocurre en el seno del PSE barakaldes, en donde una decisión impuesta por la ejecutiva territorial en contra de la voluntad de la asamblea local podría traducirse en posibles deserciones.